La computación cuántica abre nuevas posibilidades, pero también plantea desafíos para algunos de los métodos que hoy protegen nuestras comunicaciones y datos.
El 27 de octubre de 2026, el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos —NIST— publicó la versión final de su hoja de ruta para la transición hacia estándares de criptografía poscuántica: el informe NIST IR 8547. Este documento orienta la migración desde algoritmos vulnerables a futuros ataques cuánticos hacia nuevas alternativas.
¿Qué es la criptografía poscuántica?
La criptografía poscuántica utiliza algoritmos diseñados para resistir ataques tanto de computadoras tradicionales como de futuras computadoras cuánticas suficientemente potentes.
Estos algoritmos se incorporan a sistemas informáticos y servicios digitales. Su implementación permite actualizar la forma en que se establecen claves y se verifican firmas digitales, dos funciones esenciales para proteger información y autenticar comunicaciones.
¿Qué anunció NIST y por qué es importante?
Los primeros tres estándares de criptografía poscuántica de NIST se publicaron en agosto de 2024. Incluyen un mecanismo para establecer claves compartidas y dos esquemas de firma digital.
La novedad de octubre de 2026 es la publicación de la guía final para organizar la transición. Su objetivo es ayudar a comprender qué algoritmos necesitan reemplazarse y cómo planificar ese proceso en productos, servicios e infraestructura tecnológica. CSRC
¿Por qué empezar a prepararse ahora?
Hay información que necesita conservar su confidencialidad durante muchos años: documentación empresarial, datos personales, investigaciones y archivos estratégicos, entre otros ejemplos.
Una de las amenazas consideradas es la posibilidad de capturar información cifrada hoy para intentar descifrarla en el futuro, cuando exista tecnología cuántica con capacidad suficiente. Por eso, el tiempo durante el cual los datos deben permanecer protegidos es un factor importante al planificar la migración.
¿Cómo puede empezar una empresa?
El primer paso es conocer dónde y cómo se utiliza criptografía dentro de la organización. El proyecto de migración del NCCoE, que forma parte de NIST, destaca el inventario y descubrimiento de estos usos como base para preparar la transición.
Para llevar esa idea a la práctica, conviene organizar el trabajo en cuatro etapas:
- Identificar la información sensible
Revisar qué datos maneja la empresa, dónde se almacenan y durante cuánto tiempo deben seguir siendo confidenciales. - Relevar sistemas y servicios
Incluir aplicaciones, servidores, conexiones remotas, certificados digitales y servicios contratados. El objetivo es comprender sus dependencias y quién administra cada componente. - Consultar a los proveedores
Preguntar si cuentan con una hoja de ruta para incorporar criptografía poscuántica, qué versiones tendrán soporte y qué actualizaciones serán necesarias. - Planificar y probar los cambios
Definir prioridades junto con el responsable de sistemas. Antes de implementar cambios en producción, evaluar compatibilidad, rendimiento y continuidad de los servicios.
¿Es necesario reemplazar todos los equipos?
La necesidad de cambiar hardware depende de cada implementación. Algunas migraciones podrán realizarse mediante actualizaciones de software; otras requerirán revisar equipos, aplicaciones o servicios.
La compatibilidad debe verificarse para cada modelo y versión. Al evaluar futuras compras, conviene solicitar información concreta al fabricante sobre soporte, actualizaciones y estándares implementados.
Preparar hoy la protección de mañana
La transición hacia la criptografía poscuántica requiere planificación y coordinación con los proveedores tecnológicos.
Para una empresa, empezar significa conocer su infraestructura, identificar la información más sensible y contemplar la seguridad futura al renovar sus sistemas.
En Inside System compartimos novedades de tecnología para ayudarte a tomar decisiones informadas sobre el equipamiento de tu empresa.
Conocé nuestras soluciones en insidesystem.com.ar.
Fuente oficial: Informe NIST IR 8547: transición hacia estándares de criptografía poscuántica.































